CÓMO SUPERAR EMOCIONES DIFÍCILES

Aceptar las emociones que nos generan malestar nos ayudará a superarlas

Existen muchas situaciones en nuestro día a día que nos provocan emociones intensas, normalmente emociones que generan malestar y que resultan difícil de gestionar. Esto puede ser debido a que no nos han educado para ello y también porque vivimos en modo automático, no reflexionamos sobre qué es lo que ocurre en nuestro mundo interior (sensaciones corporales, emociones, sentimientos y pensamientos) y muchas de las veces no somos ni conscientes de las emociones que vamos acumulando día a día.


Pero la verdad es que sentimos emociones, a diario, y éstas juegan un papel importante en nuestras vidas y en las vidas de los demás.

El no ser plenamente consciente de nuestras emociones puede generarnos problemas importantes para nuestro bienestar psicológico, dado que, nos impide reconocer nuestro estado emocional, no sabemos muy bien si estamos tristes, enfadados o nerviosos, ni tampoco tenemos muy claro el origen de estas emociones. Todo ello genera un estado de ánimo y una forma de actuar determinado que condiciona nuestro día a día.


Si muchas veces te haces preguntas tales como ¿por qué he reaccionado así con mi hijo/a esta mañana?, ¿por qué me siento mal cuando hablo con esta persona?, ¿ por qué reacciono de forma explosiva en situaciones que realmente no debería?, ¿qué me está pasado?, ¿por qué siempre tengo la necesidad de hacer cosas?. Estas son preguntas (pensamientos) que pueden surgir a partir de esta desconexión emocional.

Cuándo se activa por defecto el piloto automático es nuestro cerebro el que toma el control de nuestra mente, y este no es tonto!!! y si puede escoger en sentir o no sentir emociones desagradables, escoge la segunda opción. De modo que por instinto las rechazamos, las ignoramos, las repudiamos y bloqueamos; es decir, como resultan incómodas, preferimos bloquearlas y deshacernos de ellas en lugar de tratar de comprender qué hacen ahí y que quieren expresar, en este momento( aquí y ahora). Las emociones nos movilizan hacia la acción pero también nos pueden enseñar mucho acerca de nosotros mismos si comenzamos a aceptar justo lo que estamos sintiendo, por desagradable que sea.

El camino hacia la felicidad, no consiste en aumentar las sensaciones y emociones positivas y reducir las negativas. Para sentirnos plenos y felices debemos aprender a aceptar las segundas, ya que, estas forman parten de nosotros, aceptarlas nos lleva hacia el autoconocimiento y el equilibrio emocional.

Para poder cambiar algo que no nos gusta primero debemos de aceptar que nos pasa algo que no deseamos.

Para poder aceptar nuestras emociones debemos comprender lo que nos está sucediendo, aquí y ahora, una actitud reflexiva nos conducirá a indagar en nuestro mundo interior de forma consciente y para ello tenemos que generarnos una serie de preguntas donde poco a poco nos conducirán al conocimiento de uno mismo y de la realidad que nos envuelve. Nos tenemos que preguntar qué intención tiene la emoción que nos invade, qué nos quiere expresar, nos dice algo de una situación en particular o algo sobre nosotros mismos. Si ese “algo” no nos gusta y nos genera malestar, solamente podremos intentar cambiarlo cuando podamos aceptar que forma parte de nosotros, que eso desagradable también somos nosotros.

Aceptar aquellas emocionas que nos desagradan implica entender que no somos perfectos, que no tenemos porque serlo y que hay una parte de nosotros que pueda que nos produzca incomodidad, pero reconocemos que también es nuestra y forma lo que somos. Esta aceptación permite conectarnos con nosotros mismos de manera genuina y nos permitirá examinar la situación y gestionarla, por incomodo que sea, ayudándonos a reducir el malestar que experimentamos.

Sólo cuando somos plenamente conscientes de lo que sentimos y lo aceptamos podemos decidir qué hacer con la emoción que me genera malestar y con la situación que la ha provocado.


El no deja salir al exterior nuestras emociones pueden provocar respuestas emocionales negativas, como frustración, tristeza, decepción, irritación, soledad o vergüenza. Es necesario sentir esas emociones, dejarlas salir y expresarse para conectar con partes de nosotros mismos escondidas en nuestro inconsciente, de manera que podamos trabajar para integrarlas conscientemente para entender quiénes somos y entender también la realidad que nos envuelve.

Si te apetece y estás preparado/a te invito a que practiques la siguiente meditación, te ayudará a conectar y aceptar tus emociones difíciles.

Ánimo.

 

Sonia López Marín

Centro PIMA

www.psico-ment-activa.com


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CÓMO EDUCAR DE FORMA INTELIGENTE

¿Cómo educar el cerebro infantil?

Hacia el desarrollo de las capacidades frontales

Gracias a los nuevos avances en el conocimiento del funcionamiento cerebral sabemos que estructuras son responsables de nuestra conducta, de nuestra forma de pensar, sentir, etc…Las investigaciones en neurociencia que se están llevando a cavo en la actualidad van dirigidas a formar seres más felices, ya que nos encontramos en una era donde es difícil que las nuevas generaciones encuentren, en este escenario global, acelerado, lleno de estímulos, diversificado, y desorganizado, una manera racional y autónoma de regular sus sentimiento y sus conductas.

LAS NUEVAS GENERACIONES EXPERIMENTARAN DÉFICIT EN LOS SENTIMIENTOS, VALORES, Y CONDUCTAS


¿Cómo es el cerebro humano?

Aunque parezca sorprendente nuestro cerebro a variado muy poco desde la era prehistórica, pero hasta hace unos años no ha sido un verdadero problema. Los cambios provocados por los avances científicos y humanos se desarrollaban durante periodos largos de tiempo y este hecho ayudaba a nuestro cerebro adaptarse progresivamente a los mismo. En la actualidad, no es así, los cambios se suceden con tal rapidez que nuestro sistema nervioso no es capaz de adaptarse con éxito a los mismos. Vivimos en una era caracterizada por el exceso de información. El ritmo acelerado y exponencial de producción y consumo de información fragmentada y compleja produce en los individuos saturación, desconcierto y paradójicamente desinformación (Castell). También genera problemas atencionales, conductuales y emocionales. Por eso es necesario desarrollar aquellas capacidades necesarias para adaptarnos con éxitos a nuestra era, ya que nuestro cerebro no está preparado para ello. Para poder cambiar y adaptarnos a nuestro entrono de forma eficaz-eficiente y efectiva es necesario conocer como funciona nuestro cerebro.

 

Por lo tanto, si nuestros problemas para cambiar están dentro de nuestra propia cabeza, la actitud más inteligente es conocer como funciona nuestro mundo interior.

El desconocimiento del funcionamiento neuropsicológico de nuestro cerebro nos lleva a continuos fracasos cuando queremos cambiar nuestras conductas, nuestros pensamientos o sentimientos.

PARA PODER CAMBIAR PRIMERO HAY QUE CONOCER


Estamos esclavizados por nuestro cerebro, tiene vida propia y es él el que toma las decisiones fuera del alcance de nuestra consciencia. En la era prehistórica puede que fuera eficaz, pero en la actualidad nos causa más problemas que beneficios.

Unidad-Cuerpo-Cerebro-Mente

Según el Dr. Carlos Logatt Grabner lo que realmente debemos de conocer es nuestra Unidad -Cuerpo -Cerebro -Mente (UCCM), para poder conocer, controlar, y saber modelar al propio cerebro. Dicho conocimiento nos permitirá desarrollar cualidades humanas tales como la hospitalidad, el respecto, la igualdad, la justicia, la voluntad, la armonía, la ética y el altruismo. Todas ellas son cualidades frontales.

 

Los lóbulos frontales son los responsable de nuestra mente civilizada, la que nos hace más humanos. Es la parte del cerebro que hace que seamos quienes somos es y define nuestra identidad, que encierra nuestros impulsos, nuestras ambiciones, nuestra personalidad. El déficit o daño cerebral en los lóbulos frontales afecta a la esencia del individuo, a la base de la personalidad. Lo que se pierde o lo que está alterado no es un atributo de la mente, si no la propia mente, nuestro YO.


 

Los lóbulos frontales realizan las funciones más complejas del cerebro, las denominadas Funciones Ejecutivas. Estás están relacionadas con la intencionalidad de nuestras acciones, el propósito de las mismas y la toma de decisiones.


Nuestra UCCM es la responsable de nuestras sensaciones, percepciones, emociones, sentimientos, creaciones, pensamientos, imágenes mentales, que de una u otra forma terminará siempre condicionando nuestro comportamiento.

 

 

Autocontrol una función plenamente frontal

Walter Mischel importante psicólogo que estudiaba la personlidad, realizo un experimento hacia los años 60, donde puso unos dulces al alcance de un grupo de niños de cuatro años, explicando que podrían coger uno ahora o esperar unos minutos y coger dos. Tras catorce años de seguimiento, Mischel descubrió que los niños que eran incapaces de esperar unos minutos, es decir demorar la recompensa, tenían baja autoestima y umbrales bajos de frustración, mientras que los que habían esperado eran personas socialmente más competentes y con mayor éxito académico.

 

Los lóbulos frontales son las estructuras más específicamente humanas y son esenciales para el éxito o fracaso de cualquier empresa humana. Goldberg.


Los experimentos de Mischel y similares sugerían cómo mejorar el autocontrol. Cuando se dieron instrucciones a los niños impulsivos sobre cómo obviar la recompensa (en aquellos casos los dulces) se observó que eran capaces de inhibir el impulso. La impulsividad infantil se puede educar de forma progresiva, el niño comienza obedeciendo las instrucciones del entorno familiar y educativo para luego darse a sí mismo las instrucciones necesarias para ejecutarla. Ello es debido a que los lóbulos frontales no están maduros al nacer, sino que se van desarrollando hasta aproximadamente la adolescencia. Su buen desarrollo depende en gran parte del entorno, concretamente de las prácticas educativas que recibimos.

Unas prácticas educativas deficitarias implicaran un déficit en las Funciones Ejecutivas, es decir, en el control de los impulsos, en la resolución de problemas, en la regulación emocional, etc.. que afectara notablemente en la formación de nuestra personalidad.


Unas prácticas educativas adecuadas, que favorezcan el buen desarrollo de las Funciones Ejecutivas, ayudará al niño a desarrollar su propia autonomía, construyendo una voluntad que no es innata, que depende del desarrollo y que constituye un factor crítico en la madurez social.


Inteligencia Ejecutiva

La inteligencia ejecutiva propuesta por José Antonio Marina, es una nueva forma de entender la inteligencia, es un nuevo modelo que mejorara notablemente nuestros métodos educativos. Gracias a los avances neurocientíficos sabemos que el cerebro está organizado en dos niveles. El nivel básico(la parte inconsciente de nuestra mente) es la que capta información, la elabora, y genera ideas, sentimientos, deseos y almacena todos nuestros aprendizajes implícitos o explícitos. Es la relacionada con nuestras intuiciones y ocurrencias. A toda esta actividad José Antonio Marina las denomina actividades generadoras.

Esta nueva idea de inteligencia hace posible una nueva pedagogía. Podemos educar la gran máquina generadora de ocurrencias, para que sea eficaz y brillante, y debemos educar las Funciones Ejecutivas, para seleccionarlas y ponerlas en práctica. Ambas cosas hacen posible la EDUCACION DEL TALENTO. Nuestro gran objetivo. Por no haber educado debidamente este tipo de inteligencia, estamos sufriendo problemas como el Déficit de Atención, la Hiperactividad, la Impulsividad excesiva, la dificultad para mantener el esfuerzo y para aplazar la recompensa (Marina, Universidad de Padres).

Funciones principales de la Inteligencia Ejecutiva (*) 



Sobre el nivel básico (inconsciente), se desarrollan las funciones ejecutivas, que son las encargadas de proyectar, dirigir, controlar, motivar o inhibir esas actividades generadoras. Si queremos ser más ingeniosos, optimistas, alegres, perspicaces… debemos desarrollar nuestra inteligencia ejecutiva.


Inhibir la respuesta. Es la función esencial porque permite regular el comportamiento por metas lejanas. Consiste en no dejarse llevar de la impulsividad, para poder evaluar el impulso y decidir si es adecuado o no. Cuando no se educa bien esta función nos encontramos con problemas en el autocontrol del comportamiento. Su mecanismo es sencillo: la inteligencia ejecutiva compara el impulso o el deseo con su criterio de evaluación y lo acepta (pasando a la acción), lo rechaza definitivamente (bloqueándolo) o busca una alternativa.


Dirigir la atención. Esta es una capacidad imprescindible para el desarrollo de la inteligencia. Nos permite concentrarnos en una tarea, mantener las metas y evitar las distracciones. Hay una atención involuntaria dirigida por el estímulo –por ejemplo, cuando oímos un ruido fuerte- y una atención voluntaria, determinada por el sujeto. Esta es esencial para el aprendizaje, y para el comportamiento libre. El niño debe aprender a manejarla. Cuando no es capaz de hacerlo, aparecen los trastornos por déficit de atención, con o sin hiperactividad.

Planificación y organización de la metas. Somos capaces de anticipar o imaginar el futuro. La inteligencia ejecutiva propone objetivos, elabora proyectos y diseña planes para realizaros. Mediante los proyectos transformamos todas nuestras funciones psicológicas. El lenguaje tiene un importante papel en la formulación de metas y en la supervisión de su ejecución. A partir de las metas elegidas podemos desarrollar las capacidades necesarias para realizarlas, mediante el entrenamiento.

Memoria de trabajo. Hay que ser muy tonto para decir que la memoria es la inteligencia de los tontos, porque es el fundamento de toda la actividad de la inteligencia. Es el fundamento de la capacidad de comprensión y de las actividades creadoras. La inteligencia ejecutiva determina los contenidos de nuestra experiencia que van a ser almacenados en la memoria a largo plazo. Y también -y esto es muy importante-, activa la “Memoria de Trabajo”, es decir, los contenidos de la memoria que son pertinentes para la tarea emprendida. La educación es construcción de la propia memoria, y es imprescindible organizarla adecuadamente, estableciendo redes y mapas conceptuales y afectivos eficientes, y entrenando la capacidad de activar zonas amplias del recuerdo. Se trata de una función esencial para la educación, que se seguirá investigando intensamente en los próximos años.

Control emocional. Es la capacidad para resistir los movimientos emocionales que pueden perturbar la acción y aprovechar aquellos que favorecen la ejecución de las tareas elegidas. La psicología moderna da mucha importancia al aprendizaje por el niño de la autorregulación emocional. La principal función de la madre o del cuidador principal durante los dos primeros años es ayudar al bebe a soportar niveles cada vez más altos de tensión y a aumentar el control sobre su comportamiento.

Inicio y mantenimiento de la acción. Hay niños y adultos que son muy lentos en comenzar una tarea, y les cuesta movilizar la energía necesaria para mantenerla. La activación forma parte importante de las funciones ejecutivas, porque nos permite aprovechar los recursos mentales y físicos. La educación de la perseverancia, la capacidad de soportar la frustración y de aplazar la recompensa, son esenciales para el desarrollo de la inteligencia humana. Flexibilidad. Hay personas con mucha dificultad para cambiar de ideas, de estrategias o de metas, incluso cuando la experiencia les demuestra que son inadecuadas. Los prejuicios, las manías, todo tipo de fanatismo derivan de una rigidez excesiva de la inteligencia, que produce efectos negativos.

Manejo de la metacognición. La mayor parte de nuestra actividad mental la realizamos de manera no consciente. La metacognición es el esfuerzo reflexivo para saber cómo pensamos, resolvemos problemas o buscamos información. Es una excelente herramienta para pensar de manera más eficiente, por lo que debemos fomentarla desde la escuela. Los niños mejoran espectacularmente en su aprendizaje cuando reciben este tipo de educación.


(*) el texto expuesto en este apartado está extraído del siguiente enlace: http://revista.universidaddepadres.es/index.php?Itemid=1243&catid=324:el-campus&id=1436:la-inteligencia-ejecutiva&option=com_content&view=article


M. Mesulam (neurocientífico) afirma que para cultivar la mente infantil debemos tener en cuenta que todos son diferentes.

Y es importante ser muy sensible a los talentos particulares y permitirles desarrollarlos en un ambiente estimulante. Y también asegurarse de que tenga una MENTE CURIOSA en cualquier área. Es decir estimular la inteligencia ejecutiva. Esta es abierta, inquieta, observadora y sabe utilizar todos nuestros conocimientos para crear, innovar, adaptarnos a nuestro entorno…



Emociones y toma de decisiones

Los lóbulos frontales ejercen una función esencial en la regulación de las emociones cuando estas son activadas por la amígdala. Las estructuras cerebrales que activan una emoción(amígdala) y las que la regulan(frontal) se ponen en marcha paralelamente, cuando se desencadena una emoción, también se activan los sistemas implicados en su regulación.


La función que tiene mayor peso en la gestión emocional son las Funciones Ejecutivas, éstas maduran progresivamente y son influenciables por el ambiente, por esta razón desde nuestras prácticas educativas tenemos que marcar como objetivo prioritario, la enseñanza de la gestión emocional, entendiendo que son tan importantes las emociones llamadas positivas y las llamadas negativas aunque intentando potenciar las primeras en detrimento de las segundas.

Las emociones y lo sentimientos son realmente relevantes en los procesos de razonamiento, toma de decisiones y relaciones sociales. Según Antonio Damasio , “el hecho de que los sentimientos sean acontecimientos mentales nos ayuda a resolver problemas no rutinarios que implican creatividad, juicio y toma de decisiones que requieren la presentación y manipulación de enormes cantidades de conocimiento” (Damasio, Antonio. 2005).

 

Las emociones intervienen en el aprendizaje de comportamientos cooperativos implicado a la corteza orbitofrontal, un déficit en dicha área puede provocar dificultad en la ejecución de conductas cooperativas.

Conclusiones

Es muy importante tener objetivos, saber planificar, llevar a cabo estos planes y saber también evaluar los resultados, pero para ello hay que afrontar las dificultades que puedan surgir y aprender de los errores, para ello debemos desarrollar y estimular nuestras Funciones Ejecutivas.

Cuando experimentamos emociones positivas podemos dirigir nuestra atención con mayor facilidad y solemos adoptar una actitud más abierta y flexible, frente a lo que nos rodea, mientras las emociones negativas (por ejemplo, la rabia) pueden interferir el proceso de razonamiento.


La impulsividad, la hiperactividad, el descontrol, la falta de atención, etc. es un problema que afecta a muchos niños y niñas en la actualidad, por lo que el desarrollo de los sistemas ejecutivos es una tarea imprescindible. La toma de decisiones adecuadas requiere autocontrol, flexibilidad cognitiva, planificación o perseverancia. Como el desarrollo del lóbulo frontal depende de la interacción social, el proceso educativo resulta clave en la maduración del individuo.

Sonia López

Una Mente curiosa.

Centro PIMA

Psicología y Mente Activa

Los aprendizajes cambia el cerebro y el cerebro va a cambiar la forma que tenemos de aprender.


Bibliografía

García-Molina et al., “Maduración de la corteza prefrontal y desarrollo de las funciones ejecutivas durante los primeros cinco años de vida”. Revista de Neurología, 2009.

Damasio, Antonio, En busca de Spinoza: neurobiología de la emoción y los sentimientos, Crítica, 2005, pág. 171.

Goldberg, Elkhonon, El cerebro ejecutivo: lóbulos frontales y mente civilizada, Crítica, 2009.

Logatt, Carlos. Castro, Marita., “Neurociencia para el cambio”. (Ejemplar digital). 2011.

Marina, José Antonio, La inteligencia ejecutiva, Ariel, 2012

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CÓMO PUEDO CONTROLAR MIS EMOCIONES: LA CLAVE ESTÁ EN LA RESPIRACIÓN

RESPIRACIÓN

¿Qué es lo primero que hacemos cuando nacemos?

Inspiramos oxígeno que llena nuestros pulmones de vida.

No existe ninguna otra actividad humana de tanta trascendencia como la respiración. Todas las actividades del organismo necesitan oxígeno para su funcionamiento, sin esta dejaríamos de existir.

 

¿Habías tomado conciencia de ello?

 

En apariencia, respirar es fácil, pero no solemos hacerlo de forma correcta, ya que no utilizamos plenamente nuestra capacidad respiratoria. Desde que somos niños la mayoría de nosotros comenzamos con una respiración superficial, simplemente llevamos nuestra respiración a nivel torácico, dicha respiración se caracteriza por ser rápida, arrítmica, sin pausas, dominando la inspiración sobre la espiración (de ahí la necesidad del suspiro, que permite vaciarnos adecuadamente); todo ello provoca una deficiente oxigenación celular y eliminación de CO2, experimentando alteraciones a nivel físico y psicológico, como puede ser problemas cardiocirculatorios, faringolaringitis, gases en el aparato digestivo, nerviosismo, falta de concentración, cansancio, etc...

 

Podemos aprender a utilizar la respiración para relajarnos, conocernos, dominarnos, etc. Junto con el control de la mente, una correcta respiración es un elemento indispensable para gozar de salud y bienestar físico y psicológico.

 

 

Ejercicios de respiración

Los ejercicios de respiración son un método muy efectivo y sencillo que produce resultados instantáneos calmando la mente, el cuerpo, activando tu sistema nervioso, facilitando el metabolismo, la digestión y alcanzando estados de conciencia tranquilizadores y meditativos. Una respiración apropiada nos ayuda a desactivar el sistema nervioso simpático y activar el sistema nervioso parasimpático reduciendo los síntomas de estrés.

El sistema nervioso simpático nos prepara para la acción, mediando en la respuesta de estrés. Si está sobreactivado puede producir estados de agitación e inquietud. El sistema nervioso parasimpático es responsable de la regulación de órganos internos del descanso, de la digestión y las actividades que ocurren cuando el cuerpo está en reposo. Cuando se activa genera sensación de serenidad y tranquilidad.

La respiración, la mente y las emociones

El ritmo y la frecuencia de la respiración están íntimamente conectados con nuestros estados emocionales y mentales. De hecho, las emociones y la mente hacen que la respiración varíe, por lo tanto, si controlamos la respiración, empezamos a ganar control sobre las emociones y la mente. Al hacer más lenta la respiración, calmamos la mente y equilibramos las emociones. La respiración abdominal se acompaña de sentimientos de estabilidad y bienestar.



La respiración es un proceso automático que opera fuera de la conciencia, pero la podemos controlar conscientemente, a diferencia de otros sistemas como el circulatorio, digestivo... Es una herramienta que puede ser usada para establecer un vínculo de conocimiento profundo con tu subconsciente y tu inconsciente, que con tu mente racional es imposible que llegues. La mente se relaja disminuyendo el ruido mental producido por millones de conexiones que se dan en el sistema nervioso a nivel cortical(consciente). Cuando se reduce este ruido la mente es capaz de ver con mayor claridad aquellos pensamientos, sentimientos, vivencias… que se encuentran en el nivel más subcortical(inconsciente).



Es imprescindible ser conscientes de  nuestra respiración en momentos de ajetreo emocional, dado que la podemos utilizar para reducir el nivel de estrés y ansiedad con respiraciones largas y profundas.

Respiración consciente

Cuando te sientas desbordado/a practica durante unos  minutos la Respiración Consciente para ello sigue los siguientes pasos:ejercicios para eliminar la ansiedad ejercicios para disminuir los síntomas de la ansiedad

PASOS:

 

Siéntate(si te es posible),

tu espalda debe estar recta pero relajada,

eleva ligeramente la barbilla,  

coloca tus manos sobre tus piernas,

cierra los ojos,

lleva tu atención a la respiración amablemente,

siéntela,

toma consciencia de tu respiración, en ella reside tu calma,

una vez la sientas, observa cómo es tu repiración (agitada, lenta, entrecortada…).


Ahora realiza ocho ciclos respiratorios del siguiente modo:ejercicios para eliminar la ansiedad ejercicios para disminuir los síntomas de la ansiedad

Inspira lenta y profundamente, lleva el aire a la zona abdominal, notarás que tu abdomen se eleva, realiza una breve pausa(no sueltes el aire) y sin forzar, instintivamente, tu cuerpo cuando lo necesite te pedirá que espires, cuando lo hagas suelta todo el aire poco a poco hasta quedar totalmente vacío como si fueras un globo que se está desinflando lentamente, cuando hayas expulsado todo el aire realiza otra breve pausa antes de inspirar, el cuerpo ya te avisará cuando debes volver a empezar el ciclo.

 

Cuando realices las respiraciones te puedes decir lo siguiente:

“Con cada inspiración me lleno de paz, tranquilidad, sosiego y con cada espiración relajo, suelto cualquier emoción que me genere malestar. Siento la emoción( rabia, frustración, vergüenza, tristeza…) pienso que con cada inspiración me lleno y con cada espiración relajo, suelto".

También puedes aplicarlo algún dolor físico.

 

Ya verás que cambio!!!

 

Sonia López.

Centro PIMA

Psicología y Mente Activa.



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